Retraso Mental

Por Fátima González Rojas, Psicóloga Especialista en Familia


CRITERIOS

Criterio A: La característica esencial del retraso mental es una capacidad intelectual general significativamente inferior al promedio.

Criterio B: Que se acompaña de limitaciones significativas de la actividad adaptativa propia de por lo menos dos de las siguientes áreas de habilidades: comunicación, cuidado de sí mismo, vida doméstica, habilidades sociales/interpersonales, utilización de recursos comunitarios, autocontrol, habilidades académicas funcionales, trabajo, ocio, salud y seguridad.

Criterio C: Su inicio debe ser anterior a los 18 años de edad.

RETARDO MENTAL (RM)

  • Las personas con retraso mental suelen presentar incapacidades adaptativas más que un CI bajo.
  • La capacidad adaptativa se refiere a cómo afrontan los sujetos efectivamente las exigencias de la vida cotidiana y cómo cumplen las normas de autonomía personal esperables de alguien situado en su grupo de edad, origen sociocultural, y ubicación comunitaria particulares.
  • La capacidad adaptativa puede estar influida por distintos factores, entre los que se incluyen características escolares, motivacionales y de la personalidad, oportunidades sociales y laborales, así como los trastornos mentales y las enfermedades médicas que pueden coexistir con el retraso mental.

Clasificación

Retraso mental leve: CI entre 50-55 y aproximadamente 70.

  • Equivale en líneas generales a lo que se considera en la categoría pedagógica como «educable».
  • Incluye a la mayoría (alrededor del 85 %) de las personas afectadas por el trastorno.
  • Pueden desarrollar habilidades sociales y de comunicación durante los años preescolares (0-5 años de edad).
  • Insuficiencias mínimas en las áreas sensoriomotoras y con frecuencia no son distinguibles de otros niños sin retraso mental hasta edades posteriores.
  • Durante los últimos años de su adolescencia, pueden adquirir conocimientos académicos que les sitúan aproximadamente en un sexto curso de enseñanza básica.
  • Durante su vida adulta, acostumbran adquirir habilidades sociales y laborales adecuadas para una autonomía mínima, pero pueden necesitar supervisión, orientación y asistencia, especialmente en situaciones de estrés social o económico desusado.
  • Contando con apoyos adecuados, los sujetos con retraso mental leve acostumbran a vivir satisfactoriamente en la comunidad, sea independientemente, sea en establecimientos supervisados.

Retraso mental moderado: CI entre 35-40 y 50-55.

  • Equivale aproximadamente a la categoría pedagógica de «adiestrable».
  • Pueden beneficiarse de programas pedagógicos.
  • Constituye alrededor del 10 % de toda la población con retraso mental.
  • La mayoría adquieren habilidades de comunicación durante los primeros años de la niñez.
  • Pueden aprovecharse de una formación laboral y, con supervisión moderada, atender a su propio cuidado personal. y beneficiarse de adiestramiento en habilidades sociales y laborales, pero es improbable que progresen más allá de un segundo nivel en materias escolares.
  • Pueden aprender a trasladarse independientemente por lugares que les son familiares.
  • Durante la adolescencia, sus dificultades para reconocer las convenciones sociales pueden interferir las relaciones con otros muchachos o muchachas.
  • Alcanzada la etapa adulta, en su mayoría son capaces de realizar trabajos no cualificados o semicualificados, siempre con supervisión, en talleres protegidos o en el mercado general del trabajo. Se adaptan bien a la vida en comunidad, usualmente en instituciones con supervisión.

Retraso mental grave: CI entre 20-25 y 35-40.

  • Incluye el 3-4 % de los individuos con retraso mental.
  • Durante los primeros años de la niñez adquieren un lenguaje comunicativo escaso o nulo.
  • Durante la edad escolar pueden aprender a hablar y pueden ser adiestrados en habilidades elementales de cuidado personal.
  • Se benefician sólo limitadamente de la enseñanza de materias preacadémicas como la familiaridad con el alfabeto y el cálculo simple, pero pueden dominar ciertas habilidades como el aprendizaje de la lectura global de algunas palabras imprescindibles para la «supervivencia».
  • En los años adultos pueden ser capaces de realizar tareas simples estrechamente supervisados en instituciones.
  • En su mayoría se adaptan bien a la vida en la comunidad, sea en hogares colectivos o con sus familias, a no ser que sufran alguna discapacidad asociada que requiera cuidados especializados o cualquier otro tipo de asistencia.

Retraso mental profundo: CI inferior a 20 o 25.

  • Incluye aproximadamente el 1-2 % de las personas con retraso mental.
  • La mayoría presentan una enfermedad neurológica identificada que explica su retraso mental.
  • Durante los primeros años de la niñez desarrollan considerables alteraciones del funcionamiento sensoriomotor.
  • Puede predecirse un desarrollo óptimo en un ambiente altamente estructurado con ayudas y supervisión constantes, así como con una relación individualizada con el educador.
  • El desarrollo motor y las habilidades para la comunicación y el cuidado personal pueden mejorar si se les somete a un adiestramiento adecuado.
  • Algunos de ellos llegan a realizar tareas simples en instituciones protegidas y estrechamente supervisados.

Retraso mental de gravedad no especificada: Es una categoría que puede utilizarse cuando exista una clara presunción de retraso mental, pero no es posible verificar la inteligencia del sujeto mediante los tests usuales (p. ej., en individuos excesivamente deficitarios o no cooperadores, o en el caso de los niños pequeños).

  • El diagnóstico se utiliza cuando exista una clara presunción de retraso mental, pero la persona en cuestión no puede ser evaluada satisfactoriamente mediante los tests de inteligencia usuales.
  • Puede ser el caso de ciertos niños, adolescentes o adultos con excesivas insuficiencias o falta de cooperación, lo que impide que sean evaluados.
  • También puede ocurrir en el caso de niños que clínicamente son considerados intelectualmente por debajo del promedio, pero en quienes los tests disponibles no proporcionan valores de CI.
  • Cuanto menor es la edad, más difícil es evaluar la presencia de retraso mental excepto en los sujetos con afectación profunda.

SÍNTOMAS Y TRASTORNOS ASOCIADOS

  • Algunos individuos con retraso mental son pasivos, plácidos y dependientes, mientras que otros son impulsivos y agresivos.
  • La ausencia de habilidades para la comunicación puede predisponer a comportamientos perturbadores y agresivos que sustituyan al lenguaje comunicativo.
  • Algunas enfermedades médicas asociadas a retraso mental se caracterizan por ciertos síntomas comportamentales (p. ej., el intratable comportamiento autolesivo asociado al síndrome de Lesch-Nyhan).
  • El retraso mental es más frecuente en varones, con una proporción varón a mujer aproximadamente de 1,5:1.
  • Las personas con retraso mental presentan una prevalencia de trastornos mentales comórbidos que se estima tres a cuatro veces mayor que la observada en la población general.
  • En algunos casos, éste puede ser el resultado de una etiología compartida, es decir, común al retraso mental y al trastorno mental asociado (p. ej., un traumatismo craneal puede dar lugar a retraso mental y a cambio de la personalidad por traumatismo craneal).
  • Cuanto más grave es el retraso mental (especialmente si es grave o profundo), tanto mayor es la probabilidad de enfermedades neurológicas (p. ej., convulsiones), neuromusculares, visuales, auditivas, cardiovasculares o de otro tipo.

FACTORES PREDISPONENTES

Herencia (5%): Incluyen errores innatos del metabolismo heredados principalmente mediante mecanismos recesivos autosómicos (enfermedad de Tay-Sachs), otras anormalidades de un único gen con herencia mendeliana y expresión variable (esclerosis tuberosa) y aberraciones cromosómicas (síndrome de Down por translocación, síndrome de X frágil).

Alteraciones tempranas del desarrollo embrionario (30%): Incluyen alteraciones cromosómicas (síndrome de Down debido a trisomía 21) o afectación prenatal por toxinas (consumo materno de alcohol, infecciones).

Problemas del embarazo y perinatales (10%): Incluyen malnutrición fetal, prematuridad, hipoxia, infecciones víricas y otras, y traumatismos.

Enfermedades médicas adquiridas durante la infancia y la niñez (5%): Estos factores incluyen infecciones, traumatismos y envenenamiento (por plomo).

Influencias ambientales y otros trastornos mentales (15-20%). Estos factores incluyen privación de crianza y de estimulación social, lingüística y de cualquier otro orden, así como trastornos mentales graves (trastorno autista).

Curso

Esta influido por la evolución de las enfermedades médicas subyacentes y por factores ambientales (p. ej., pedagógicos y afines, estimulación ambiental e idoneidad del trato general otorgado). Si la enfermedad médica subyacente es de carácter estático, muy probablemente el curso será variable, dependiendo de factores ambientales.

Diagnóstico diferencial

Existe una afectación cualitativa del desarrollo de la interacción social y de las habilidades verbales y no verbales de comunicación social. El retraso mental suele acompañar a los trastornos generalizados del desarrollo (75-80 %).

RM Y AUTISMO

  • Cerca de la mitad de las personas con Autismo tienen una puntuación más baja de 50 en exámenes de IQ; 20 por ciento tienen una puntuación entre 50 y 70; y 30 por ciento tienen una puntuación más alta de 70. Sin embargo, estimar el IQ en niños pequeños con Autismo es a menudo difícil porque los problemas del lenguaje y comportamiento interfieren con el examen.
  • La diferencia radica en que el retraso psicomotor en el niño con RM es definitivo y esta establecido. Por otro lado el desarrollo desigual de habilidades, en el niño Autista se presenta una ejecución cercana a lo normal e implica habilidades de memoria, relaciones espaciales y musicales en contraste de la ejecución subnormal de las pruebas verbales.
  • En ambos casos se presentan accesos epilépticos; sin embargo, difiere la edad de comienzo: aparecen durante la primera infancia en el retraso mental y durante la adolescencia en el autismo.
  • Se diferencian en los correlatos médicos (por ejemplo, el síndrome de Down es la causa más común del déficit mental, pero muy raras veces se asocia con autismo).
  • En la distribución por sexo: ligero predominio masculino en el retraso mental frente a una proporción de 4 a 1 en el autismo.
  • En los modelos de déficit cognitivo, los niños autistas tienen una mayor probabilidad de fracasar en tareas que requieren habilidades de abstracción, lenguaje y uso de significados. Mientras en el retraso mental hay un retraso generalizado en todas las áreas del desarrollo, en el autismo aparece una desarmonía evolutiva característica.
  • En la discriminación de las señales socioemocionales: muy alterada en el autismo, pero no en el retraso mental.

Niveles de Autismo según el grado de inteligencia

Nivel RM autismo

BIBLIOGRAFÍA

  • Manual diagnostico y estadístico de los trastornos mentales DSM IV.
  • http://www.desarrolloinfantil.com/lesiones/autismo-1.htm
  • http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=448
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